La creciente complejidad de las crisis socioambientales y las disputas territoriales exige que la academia revalúe sus herramientas y perspectivas, superando los marcos teóricos tradicionales que a menudo resultan insuficientes para comprender las realidades locales. En este contexto, la Universidad de Concepción se ha convertido en un epicentro de diálogo crítico al acoger las VI Jornadas de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, un encuentro titulado “Historia, Territorio y Medioambiente: Perspectivas Críticas”. Organizado por estudiantes de postgrado en Historia y en Estudios Territoriales del Sur Global, el evento reunió a más de ochenta participantes de diversas instituciones chilenas, con el propósito fundamental de forjar un espacio para el intercambio de ideas y el debate interdisciplinario sobre las problemáticas que definen nuestro presente. Este encuentro no solo sirvió como una plataforma para la presentación de investigaciones, sino que también se consolidó como una declaración de intenciones sobre la necesidad de construir conocimiento desde y para el Sur Global.
Un Enfoque Interdisciplinario para los Desafíos Contemporáneos
La tendencia principal que definió el encuentro fue la decidida promoción de una orientación inter y transdisciplinaria para abordar la investigación, un enfoque que busca derribar las barreras artificiales entre las humanidades y las ciencias sociales. Esta visión fue articulada desde la inauguración, donde el Dr. Pablo Camus, en su charla magistral, destacó el espíritu colaborativo y la apertura a métodos de investigación no compartimentados como un valor esencial. Dicha perspectiva se materializó en una serie de mesas temáticas que entrelazaron miradas históricas, territoriales y socioambientales de manera innovadora. Los ejes de discusión abarcaron desde las representaciones naturalistas y las territorialidades indígenas hasta las ecologías políticas y las transformaciones del paisaje, demostrando que la comprensión de fenómenos complejos requiere la convergencia de múltiples saberes. La aplicación de metodologías colaborativas y situadas, que priorizan el trabajo conjunto con las comunidades y el reconocimiento del contexto local, se posicionó como una herramienta clave para generar un conocimiento más pertinente y éticamente responsable.
Este compromiso con la integración de saberes culminó en un conversatorio de alto nivel que abordó las historicidades del territorio, explorando las ecologías, disputas y conocimientos situados que emergen desde el Sur Global. En este espacio de diálogo, expertas como la Dra. Marcela Salgado y la Dra. Mónica Ortiz, entre otras académicas, analizaron en profundidad los conflictos territoriales y los procesos históricos que los configuran, poniendo un énfasis especial en la revalorización de los saberes locales. La discusión trascendió el mero análisis académico para proponer enfoques críticos que permitan enfrentar los desafíos actuales de una manera más holística y justa. Al centrarse en las “disputas y saberes situados”, el panel subrayó la importancia de escuchar y validar las voces y experiencias de las comunidades que habitan y defienden sus territorios, reconociéndolas no como objetos de estudio, sino como sujetos activos en la producción de conocimiento y en la búsqueda de soluciones a las problemáticas que les afectan directamente.
El Legado de un Encuentro Formativo
El evento representó una instancia fundamental para la formación doctoral, consolidando un espacio crucial para el diálogo entre distintas disciplinas y el fortalecimiento de nuevas redes de colaboración académica. Como señaló la Dra. Noelia Carrasco, directora del Doctorado en Historia, estas jornadas no solo facilitaron la difusión de investigaciones en curso, sino que también actuaron como un catalizador para la creación de sinergias entre jóvenes investigadores e investigadoras de todo el país. El intercambio de perspectivas críticas sobre historia, territorio y medioambiente permitió a los participantes enriquecer sus propios proyectos y, al mismo tiempo, contribuir a una conversación más amplia sobre el rol de la academia en la sociedad. El encuentro demostró que la formación avanzada debe ir más allá de la especialización individual, fomentando una cultura de cooperación intelectual que es indispensable para abordar las multifacéticas crisis del presente. Esta iniciativa ha reafirmado el compromiso de los programas de postgrado de la UdeC con una investigación interdisciplinaria, rigurosa y conectada con las realidades sociales.
