En una demostración contundente de compromiso cívico y ambiental, la comunidad de Baños Morales se congregó el pasado 5 de febrero de 2026 para celebrar el Día Mundial de los Humedales con una jornada educativa que reafirmó la importancia de proteger estos ecosistemas vitales. Organizado de manera conjunta por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de la Región Metropolitana y la Unidad de Medio Ambiente de la Ilustre Municipalidad de San José de Maipo, el evento logró reunir a un diverso espectro de actores, incluyendo autoridades locales, miembros del Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil (COSOC), la Fundación Travertinos, la junta de vecinos local y numerosos residentes. Esta iniciativa no solo sirvió para conmemorar una fecha clave en el calendario ambiental, sino que también consolidó una alianza estratégica entre instituciones públicas, organizaciones civiles y la ciudadanía, sentando las bases para una gestión colaborativa y sostenible del invaluable patrimonio natural que representa el Humedal Baños Morales en la comuna de San José de Maipo.
El Valor Ecosistémico y la Acción Local
La jornada se articuló en torno a una serie de exposiciones diseñadas para profundizar el conocimiento sobre la fragilidad y el valor de los humedales, destacando su papel insustituible en el equilibrio ecológico regional. El equipo de CONAF, a cargo de la gestión del Monumento Natural El Morado, ofreció una charla detallada sobre los múltiples servicios ecosistémicos que estos parajes brindan. Se explicó con claridad cómo los humedales funcionan como reguladores naturales de los ciclos hídricos, actuando como esponjas que capturan y purifican el agua, además de ser cruciales reservorios de biodiversidad que albergan una rica variedad de flora y fauna endémica. Se enfatizó su rol estratégico en la mitigación y adaptación al cambio climático, un factor de creciente relevancia en un contexto de escasez hídrica. La presentación concluyó reforzando la idea de que estos lugares son verdaderos «conservadores de vida», donde la probabilidad de encontrar una diversidad biológica significativa es exponencialmente mayor que en otros entornos, subrayando así la urgencia de su protección.
Complementariamente, las intervenciones de los actores locales pusieron de manifiesto que la conservación efectiva depende directamente de la participación activa de la comunidad. La Junta de Vecinos de Baños Morales y la Fundación Travertinos compartieron sus experiencias, subrayando que la vigilancia ciudadana y el trabajo territorial son pilares fundamentales para la protección del entorno. La fundación destacó la importancia de avanzar en la declaratoria de nuevos humedales urbanos en la comuna para ampliar el área bajo resguardo formal. A su vez, Karin Cabello, encargada de la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad de San José de Maipo, presentó el trabajo sostenido que el municipio ha realizado desde 2019. Recordó el complejo proceso para obtener la concesión del sitio por parte de Bienes Nacionales, una acción orientada a su recuperación y conservación. Este esfuerzo reafirma el compromiso institucional con la protección de las fuentes de agua, un recurso vital que la comuna provee no solo a sus habitantes, sino a toda la Región Metropolitana, consolidando al Cajón del Maipo como un territorio estratégico para la seguridad hídrica.
Visiones Estratégicas para una Conservación a Largo Plazo
El diálogo durante el evento no solo se centró en las acciones presentes, sino que también delineó ambiciosas visiones para el futuro de la conservación en la zona, reconociendo que los desafíos actuales requieren soluciones integrales y a gran escala. Jorge Naranjo, jefe del departamento de Áreas Protegidas de CONAF RM, propuso trascender el enfoque de proteger sitios de manera aislada. Planteó la necesidad de concebir y gestionar un «sistema de humedales» interconectado a lo largo del territorio. Esta visión estratégica busca crear una red de ecosistemas resilientes que, en conjunto, ofrezcan una protección más eficiente y robusta frente a las presiones del cambio climático y la actividad humana. Naranjo recalcó que al conectar estos espacios se potencia su capacidad para mantener corredores biológicos, asegurar los flujos hídricos y maximizar los servicios ecosistémicos que proveen a toda la cuenca. Esta perspectiva sistémica fue acogida con gran interés, pues representa un paso adelante hacia una gestión territorial más coherente y sostenible para la conservación de la biodiversidad y los recursos hídricos.
Elevando aún más las aspiraciones, Juan Peña, presidente de la junta de vecinos local, compartió una meta de gran envergadurla inclusión del área en un gran Sitio Ramsar, un reconocimiento de importancia internacional. Consciente de que el Humedal Baños Morales, por sí solo, no cumple con los criterios de superficie requeridos, la propuesta consiste en integrarlo en un área mucho más extensa que abarque cuencas hidrográficas completas y glaciares adyacentes. La obtención de la designación Ramsar no solo conferiría un estatus de protección legal de máximo nivel, sino que también atraería apoyo técnico y financiero internacional, fortaleciendo las capacidades locales de gestión. Este reconocimiento aseguraría la preservación a largo plazo de estos recursos hídricos, que son vitales para el consumo humano, la agricultura y el mantenimiento de los ecosistemas de toda la región. La propuesta fue vista como un objetivo estratégico que podría garantizar que las futuras generaciones hereden un patrimonio natural sano y funcional, consolidando el compromiso de la comunidad con un legado de sostenibilidad.
El Legado de la Conciencia Ambiental
La jornada conmemorativa en el Humedal Baños Morales fue mucho más que un acto simbólico; se configuró como una plataforma de acción que fortaleció compromisos y coordinó esfuerzos para el futuro. Eugenio Díaz, presidente de la Fundación Travertinos, reflexionó sobre el verdadero impacto del encuentro, comparándolo con «una semilla que se planta y va creciendo». Se destacó que la importancia fundamental de estas actividades radicó en su capacidad para transformar a los asistentes en agentes multiplicadores del conocimiento y la conciencia ambiental en sus respectivas comunidades. El evento culminó con un llamado unánime a fortalecer la gobernanza ambiental a nivel local, promoviendo una gestión participativa que involucre activamente a la ciudadanía en la toma de decisiones. Se reconoció que los humedales del Cajón del Maipo no son solo elementos paisajísticos, sino ecosistemas esenciales para el equilibrio ecológico, la seguridad hídrica y el bienestar de las comunidades presentes y futuras. La colaboración demostrada entre CONAF, el municipio, las organizaciones locales y los vecinos se presentó como un modelo exitoso y replicable para la protección del patrimonio natural de la región y del país.
